Una de las características de los blogs - a diferencia de los sitios de noticias o periódicos digitales que suelen estar administrados por profesionales - es que son principalmente personales y aunque en algunos casos pueden estar incluidos dentro de un periódico digital o ser un blog corporativo, suelen estar escritos por autores que mantienen su propia identidad. Esta es quizás también la razón por la cual los blogs con tan repudiados por un sector importante de los medios, porque, al no contar con una línea editorial y mucho menos de censura, la información publicada en ellos no es precisamente la más confiable y veraz ¿O será al revés?

Sin embargo, viéndolo desde otra perspectiva, los pocos blogs que pueden jactarse de ser fuentes bien informadas y confiables han servido de pretexto para que los profesionales no se duerman en sus laureles y realicen, ahora más que nunca, su trabajo con mayor profesionalismo.

De hecho, éste es un nicho importante para los bloggers. Antes había pocos periodistas que se dedicaran a criticar a la prensa, pues hacerlo significa ponerse la soga al cuello y cerrarse las puertas para el futuro de su carrera. No obstante, con los blogs hemos pasado de una cultura donde el hecho de reprobar a la prensa se ha convertido en un pasatiempo divertido.

En un hecho que, en promedio, los periodistas profesionales tienen mucho más talento que los bloggers. No es una casualidad que los mejores bloggers provengan de la cuna del periodismo. Con ello es posible afirmar que los blogs de estos personajes gocen de la misma confiabilidad que cualquier diario reconocido.

La pregunta es la siguiente ¿Tienen alguna ventaja los bloggers en comparación con los periodistas? La respuesta es la inexistencia de censura. Su independencia les provee de una fuerza subversiva que no se encuentra en la prensa - la cual siempre se ve influida por instancias gubernamentales o por grandes corporaciones -. Los bloggers no tienen que quedar bien con nadie. Quizá sea eso lo que tiene a los periodistas atacando sin cuartel a los bloggers.

Lo que nos queda hacer a nosotros como ínter nautas ante esta guerra si cuartel, es no dejar de acompañar nuestro café con nuestro diario favorito, aunque la costumbre de consultar los blogs casi esté matando ese ritual.